CASA DEL ALABADO
MUSEO DE ARTE
PRECOLOMBINA
Cultura Chorrera
Entre
los años 950 y 350 ANE., los pueblos Chorrera ocuparon la Costa del Ecuador y
se extendieron dentro del territorio, a lo largo de las costas del río Guayas y
sus ríos tributarios.
Los
arqueólogos han identificado restos de esta cultura en el sitio Chorrera, en la
provincia del Guayas, y en la población de Salango, en la provincia de Manabí.
El
bosque húmedo tropical en el que habitaron les proporcionó los recursos
naturales necesarios para desarrollar una intensa actividad agrícola y
pesquera. Un gran número de personas dedicó su tiempo al cultivo de maíz,
zapallo, yuca, tomate y fréjol.
Su
dedicación los condujo a la implementación de una nueva tecnología agrícola: el
uso decamellones cerca de los ríos en zonas que se inundaban con gran
facilidad. Los camellones o campos elevados de cultivo son acumulaciones de
tierra entre las cuales se construyen canales de agua que a su vez sirven como
criaderos de peces.
Los
Chorrera se inspiraron en las formas de la naturaleza y, especialmente, en la
cantidad de productos que cultivaban, para la creación de vasijas, botellas
rituales, platos, silbatos, flautas, sellos y figurines huecos cada vez más
finos y livianos, más pulidos e iridiscentes, más coloridos, elaborados y
complejos.
El
período en el que estos pueblos se desarrollaron fue de gran comunicación e
intercambio entre regiones. Los ríos tributarios del río Guayas les sirvieron
como vía principal de comunicación con sus vecinos. Entre sus principales
actividades comerciales figura el intercambio de productos agrícolas por
piedras, como el cristal de roca y la obsidiana, útiles para la elaboración de
adornos y objetos de poder
Figura Humana
Las formas en su clasicismo
pierden humanidad. El hombre se convierte en mito, en leyenda de los suyos. El
tocado es representación del equilibrio. Cabeza de figura antropomorfa con
orejeras circulares, identificada en el período de transición Chorrera.
La representación humana se
encuentra presente en gran variedad de figurillas, algunas de las cuales llegan
hasta los 40 cm. de alto, trabajadas mediante la unión de dos mitades en las
que generalmente la frontal era realizada en un molde. Sus cabezas grandes
presentan un tocado decorado en forma de casco, y sus rostros muestran ojos
prominentes y rasgados.
Por su riquísima expresión
artística -representada especialmente en su cerámica- se puede afirmar que la
cultura Chorrera conforma lo más sobresaliente de la estética y el arte en el
Periodo Formativo Tardío.
La vida cotidiana de los
chorreranos también ha sido retratada en la cerámica, donde sacerdotes,
músicos, remeros, danzantes, acróbatas, etc., han sido capturados y “casi
fotografiados” en la ductilidad de la arcilla.
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